Los tiranos y la legalidad internacional |
Entre Donald Trump y Pedro Sánchez no hay por qué elegir. Ambos, a los que conocemos bien, son partidarios de ese tipo de planteamientos maniqueos, pero por encima de ellos y de sus intereses, tenemos la obligación moral e intelectual de alejarnos de los dos presidentes. No es incompatible estar en contra de Trump y de Pedro Sánchez, de la vulneración de la legalidad internacional y de la irritante equidistancia con respecto a la asesina teocracia islamista iraní. Así que comencemos por el propio ataque, el bombardeo de Teherán y el asesinato del líder supremo iraní, Alí Jamenei.
En contra de lo que se mantiene, la ofensiva de Estados Unidos e Israel sí tenía un plan de acción determinado, que comenzaba con la localización precisa del tirano, cuando estuviera junto a una parte de sus generales, para asesinarlos y descabezar el régimen. Como se ha filtrado a la prensa estadounidense, han sido meses de seguimiento de los movimientos del ayatolá por parte de los servicios de inteligencia de Estados Unidos, la CIA, hasta determinar el momento preciso, día y hora, en el que podía conseguirse el primero de los objetivos marcados. La agresión no estaba ordenada ni por la ONU ni por el Congreso de los Estados Unidos, entre otras cosas porque difícilmente hubieran respaldado una guerra por motivos ajenos a la realidad de Irán; no, no es la opresión salvaje a la que están sometidos los iraníes desde hace décadas lo que ha motivado el ataque. Lo que persigue Estados Unidos es afianzar su posición de líder mundial, frenando el progresivo ascenso de China con el control de........