De deslealtad en deslealtad, hasta la traición final
Marruecos, a ver cómo se digiere esto. Es el peor mejor vecino posible, en todos los aspectos en los que nos detengamos a analizarlo. Un mal necesario, si se quiere, o un bien problemático. Ni una sola de las valoraciones que podamos hacer sobre la relación de España con Marruecos puede ser contundente y taxativa, salvo la certeza firme de que lo peor que puede pasarnos es que el monarca le pierda el respeto a España, que es lo que está ocurriendo. Lo que siempre ha ocurrido, mejor dicho. Eso es lo único que no necesita confirmación, porque la deslealtad de Marruecos es cíclica y la activa cada vez que encuentra una oportunidad, en todas las ocasiones en las que interpreta que España atraviesa por una situación de debilidad interna. Es lo que sucedió en 1975, con la Marcha Verde para apropiarse de una provincia española, la número 53, el Sáhara, cuando el dictador y la dictadura agonizaban; en el año 2002, cuando se apropiaron del islote de Perejil para desafiar al Gobierno de José María Aznar, en pleno declive de su poder, y este episodio de ahora, la invasión de Ceuta, que tiene el precedente del año 2021, cuando España atraviesa la mayor crisis de su historia por los incendios forestales en el peor momento de los gobiernos de Pedro Sánchez.
Será coincidencia o no, pero desde el final de la dictadura, cada cuarto de siglo Marruecos ha provocado a España gravemente, motivo por el........
