De brókeres y pucherazos en el PSOE
Dice un proverbio chino: "Cada paso que da el zorro le acerca más a la peletería". En el refranero español tenemos una versión parecida del mismo destino cuando decimos que "tanto va el cántaro a la fuente, que al final se rompe", pero la formulación china es mucho más precisa si lo que vamos a hacer es aplicársela a Pedro Sánchez, presidente del Gobierno y secretario general del PSOE. Por lo de ‘zorro’, claro, metáfora animal de la astucia, el engaño, la habilidad para conseguir lo que quiere. Es un perfecto retrato del presidente, de este perillán que cada vez se acerca más a la peletería.
Todo lo que está pasando ahora, todo lo que se está descubriendo, es la consecuencia inevitable de lo que se ha creado. Como se ha dicho otras veces, una forma de gobernar. Cada escándalo es una ratificación; cada error es una confirmación; cada chapuza es una consecuencia. Lo extraordinario es el desparpajo con el que se despacha todo, ese concepto vacuo que ha impuesto el líder socialista en la vida pública española, según el cual la asunción de responsabilidad política se limita a la formulación del concepto.
Es una especie de diálogo de besugos que siempre comienza cuando el presidente asegura, con tono solemne, que ha decidido asumir la responsabilidad política que le corresponde por el desastre que haya ocurrido. Lo dice y cuando a continuación se le interpela sobre esa responsabilidad política, el presidente se limitaba a afirmar: ‘ya he asumido la responsabilidad política, como acabo de decir, al contrario de lo que ocurre en la........
