'Madrilucía', insulto o gratitud
Las ha habido moderadas, exacerbadas y violentas; críticas de todos los colores. Como suele, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se ha colocado en el centro del tanque de tormentas en el que se ha convertido su última iniciativa, una Feria de Sevilla en Madrid. Con un nombre propio de Cortylandia, la presidenta madrileña ha ideado un recinto con casetas y sevillanas que se llamará ‘Madrilucía’. Si alguien no conoce la Feria de Abril de Sevilla cuando visite ‘Madrilucía’ seguirá sin conocerla porque lo que se ha ideado es tan parecido como un huevo y una castaña. No es una copia, por tanto, sino una reinvención de la feria andaluza. En una explanada de 200.000 metros cuadrados, diseñada para grandes eventos, se crearán calles de césped artificial con una especie de estands, propios de las ferias de turismo, decorados con motivos feriales, como lonas, encajes, farolillos y sillas de enea.
Cada uno de esos stands se venderá por un precio que oscila entre los 55.000 y los 59.000 euros; en total, serán 400 ‘casetas’ en las que se servirán productos típicos de la gastronomía andaluza como el pescado frito, el jamón y la manzanilla. De fondo, sevillanas y flamenco, también con actuaciones en directo. Además de las empresas, que presumiblemente serán las que en su mayoría de hagan con la explotación de las casetas, habrá algunos destacados artistas, como Bertín Osborne que ha sido de los primeros en confirmar que participará en ‘Madrilucía’. El evento se prolongará a partir del 20 de mayo durante casi un mes, cuatro veces más que la Feria de Abril de Sevilla. En resumen, grandilocuencia madrileña con pintura andaluza. Habrá quien diga, remedando a Díaz Ayuso, que en ‘Madrilucía’ nadie corre el riesgo de encontrarse con su ex.
En todo caso, como se decía antes, lo que nos puede resultar más llamativo es........
