We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close
Aa Aa Aa
- A +

La trampa de la investidura consentida

5 154 0
17.06.2019

El Partido Socialista obtuvo en las elecciones un 29% del voto popular y un tercio de los escaños del Congreso. Por ser la primera minoría de la Cámara, el Rey propuso a su líder como candidato a la investidura. Pedro Sánchez adquirió así el derecho de solicitar la confianza del Parlamento para presidir el Gobierno. Pero ello le impuso también la obligación política de construir una mayoría parlamentaria capaz de sostenerlo. No un amontonamiento circunstancial de votos para pasar la investidura, sino una verdadera mayoría estable de gobierno.

De entonces acá, el líder socialista actúa como si el encargo del Rey fuera ya un nombramiento. Ha transformado el legítimo derecho de intentarlo en prerrogativa consolidada (“o gobierna el PSOE o gobierna el PSOE”, “España ha decidido que gobiernen los socialistas” y otras altaneras consignas de ese jaez). Y ha transmutado su obligación personal de alcanzar la mayoría en un imperativo categórico de concedérsela para los demás partidos. Con ello, desborda la primera parte del encargo y se sacude la segunda.

El último recurso de Sánchez: siempre nos quedará Rufián

Ignacio VarelaLas palabras de Rufián (dictadas desde Soto del Real) tras verse con Lastra son claras para quien sepa leer. Un mensaje tranquilizador: “No vamos a bloquear nada, no hay líneas rojas”

Ningún Parlamento democrático se siente obligado a entregar incondicionalmente su confianza a quien solo dispone de un tercio de los escaños. Y ningún aspirante a gobernar queda dispensado de componer mediante acuerdos la mayoría parlamentaria que no consiguió en las urnas.

Sánchez es el único candidato viable, pero ello no le autoriza a tumbarse a la bartola y reclamar que le den el problema resuelto. Al contrario, el hecho de que solo él pueda hacerlo agrava aún más su compromiso proactivo de ofrecer al país un Gobierno sostenible y evitar el desastre........

© El Confidencial