menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

España en nuestras manos

18 0
07.10.2026

Pasemos por alto el fétido discurso de propaganda de tercera con el que el presidente del Gobierno anunció ayer la convocatoria de las elecciones generales. También su redacción detestable, que no habría pasado una revisión gramatical en la ESO. Este hombre es incapaz de mostrar un gramo de grandeza ni en los grandes momentos

Habrá quienes vivan esta convocatoria con disgusto o preocupación; les aseguraron una y mil veces que la legislatura se agotaría y, como casi todo en este presidente, resultó un embuste. Pedro Sánchez ha convocado tres elecciones generales, todas ellas anticipadas.

No obstante, por una vez el presidente del Gobierno ha tomado la mejor decisión para España, la única en la que la necesidad objetiva del país coincide con el deseo mayoritario en la sociedad. Puede que sus motivaciones sean bastardas; pero lo cierto es que es una decisión acertada y benéfica. Tardía, muy tardía, pero acertada.

Quienes hemos sostenido que la única vía de salida del pantano en el que está metida España pasa necesariamente por abrir las urnas tenemos que celebrar que se abra esa vía. Es la que, según el manual de las democracias parlamentarias, debería haberse tomado en cuanto se hizo patente que este Gobierno no tenía la confianza del Parlamento ni la tendría ningún gobierno alternativo con esta composición del Congreso y un muro interpuesto entre los bloques: el muro es el origen y el motor del fracaso de la legislatura.

La respuesta de Sánchez fue que gobernaría al margen del Parlamento: ya hemos visto que nuestro sistema conserva la salud suficiente para que tal desafuero no sea posible. Se puede uno apalancar en el Gobierno y paralizar el país durante tres años, pero eso tiene un nombre que no es gobernar.

Se acaba una legislatura maldita, quizá la peor de esta democracia, y la despedimos con mezcla de amargura y alivio. Amargura por el tiempo perdido y el daño infligido; y alivio por........

© El Confidencial