Menos dilemas y más vivienda

El presidente acaba de plantear el dilema de "intervenir el mercado de la vivienda o mirar para otro lado". Sin embargo, el dilema está resuelto; desde hace años, tanto la ministra de Vivienda como el propio presidente mantienen un encendido discurso a favor del acceso a la vivienda que se evapora cuando llega la hora de gobernar. Los dos últimos ejemplos de ello son, por un lado, su escaso compromiso para sacar adelante el real decreto de extensión de los contratos de alquiler y contención de los alquileres, que solo pudo aprobarse tras amenazar con no participar en el Consejo de Ministros y que ha estado vigente un mes. Y, por otro, el nuevo Plan Estatal de Vivienda 2026-2030 que, aunque ni siquiera necesita ser aprobado por el Congreso de los Diputados, cuenta con una financiación de apenas 7.000 millones de euros. Esta magra dotación palidece ante la emergencia social de primer orden que pretende combatir. Más aún si se compara con el disparado incremento del gasto militar y con los 60.000 millones en créditos blandos procedentes de los fondos Next Generation EU, a los que acaba de renunciar España y que podrían haberse invertido en impulsar el raquítico parque público de viviendas.

Pero ¿por qué el PSOE actúa como si la crisis habitacional pudiera resolverse con políticas que llevan el freno de mano echado? La respuesta está en qué entiende el Partido Socialista por resolver el problema de la vivienda. Muchos bienintencionados pensarán que padecemos otra burbuja inmobiliaria que habría que pinchar, pues los precios de la vivienda hace tiempo que dejaron de estar relacionados con los salarios que se pagan en el país. Sin embargo, en la dirección socialista piensan........

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