La huelga general antes de la guerra civil
En ocho años, la oposición no ha hecho nada contra el problema de la vivienda. El gobierno, sin embargo, sí va a hacer algo: una huelga general contra la oposición. El motivo es la vivienda, en efecto, dos decretos, la negativa de la oposición a respaldar aquello a lo que naturalmente debe oponerse. El gobierno considera que la oposición puede estar en su contra mientras esta antagonía no malbarate sus propósitos, pero está obligada, la oposición, a situarse al lado del ejecutivo cuando no pueda junto a sus socios seguir gobernando mejor de lo que lo haría la oposición. Entonces la oposición se vuelve miserable, pues hace por fin una resistencia efectiva. Los decretos no salen. ¿Y de quién es la culpa de que el gobierno no gobierne? Obviamente de los que no gobiernan.
Lo que empezó en una calle del barrio de Retiro acaba en huelga general anticipada. Era la huelga propuesta por el Sindicato de Inquilinas, luego oficializada por los sindicatos CC. OO. y UGT y finalmente absorbida por el propio gobierno. ¿Contra quién?, nos preguntábamos, mareados de paradojas. ¿Contra quién puede hacerse una huelga general con el respaldo del gobierno del país que llevas a la huelga? María Jesús Montero orientó su significado: "Es una huelga contra la oposición". Y, finalmente, tertulianos y ebanistas del intelecto pulieron la pasarela definitiva: Es una huelga contra el gobierno que vendrá.
La huelga general se hace contra una hipótesis: que gobernarán PP y Vox y........
