La culpa de todo la tienen los que creen en el cambio climático
Nos vamos de vacaciones hablando por fin bien de alguien: de los negacionistas del cambio climático. Su paz interior se vio comprometida estos días al ser señalados por las autoridades como responsables a título simbólico de los incendios en Madrid. Como niegan el cambio climático, se quema la Sierra Oeste. Si no negaran el cambio climático, no se quemaría.
Es lo que hemos entendido por las palabras de Pedro Sánchez: "El negacionismo climático es el peor de los combustibles", ha dicho. Hubo decenas de declaraciones en este sentido, explicando el fuego como una falta de fe, y los incendios como el infierno al que están destinados los incrédulos. El periodista Carlos Cué afirmó que "estas tragedias pueden servir para que las cosas cambien" y el comidista Mikel Iturriaga publicó la foto de un muñeco de cera derritiéndose y esta frase: "Fachapobre diciendo sus últimas palabras: siempre ha hecho calor". La batalla contra el fuego se convirtió en una batalla contra una minoría pobre, indocta y conservadora.
Según diversos estudios, en España sólo un 15% de la población niega el cambio climático (Fundación BBVA). Además, no se trata ni del 15% más rico ni del 15% más poderoso. Los gobiernos autonómicos y central se alinean con la evidencia científica; también lo hacen todos los medios de comunicación de España. Apenas hay famosos que no crean en el cambio climático. Así las cosas, cuesta creer que importe lo más mínimo que una minoría niegue el cambio climático en la barra del bar o........
