Esto sí es una novela, y muy buena
Venimos echando de menos durante estos meses, quizá durante ya varios años, novelas como Dios manda, porque en España abunda la incompetencia narrativa entre los escritores, no así entre los políticos. Nadie sabe contar una historia, nadie tiene una historia que contar. Se cuentan cosas. Se suman casos. Se completan cien folios de posts de Facebook o wasap a la amiga. Se llama al conjunto "novela" porque somos pillos y somos pésimos.
Se hablaba hace poco en este periódico de los libros más vendidos, y eran todos malísimos y escritos por mujeres, algo no necesariamente consecuente. Pero era el caso que la más absoluta mediocridad vendía 60.000 ejemplares, 15.000 ejemplares, como si hubiera mucha gente ahí fuera dispuesta a leer lo que te pasa y te preocupa. Esto puede expresar un mundo de gran empatía, pues la gente se gasta el dinero en la pena que le das, pero no un entorno cultural donde los lectores tengan el más mínimo criterio.
Llegamos, en fin, a una novela de verdad. Se titula, muy juguetonamente, Majareta (Seix Barral), y la firma Juan Manuel Gil. La verdad es que podría detenerme un rato en cómo a alguien se le ocurre firmar libros como "Juan Manuel Gil", pero ese es un artículo que ya escribí hace años, con gente que firmaba libros apellidándose "Rodríguez" o "Gutiérrez". Baste decir que todos estos autores, Rodríguez y Gutiérrez, desaparecieron, como no podía ser de otra manera. ¡Un poco de glamour, amigos!, ¡un poco de packaging........
