¿Cuán grave debe ser para reaccionar? |
Estamos tan acostumbrados al escándalo político que ya nada nos asombra. Hemos normalizado la decadencia. Nos hemos resignado a ser gobernados por personas con muy baja moral, sin principios y cuya trayectoria pública está marcada por denuncias, cuestionamientos éticos y conflictos de intereses. Entonces, ¿de verdad alguien puede sorprenderse por las reuniones del presidente Jerí con un empresario chino?
Cuando integró una de las listas para presidir la Mesa Directiva del Congreso, ya circulaba mucha información sobre su historial: era investigado por violación sexual, desobediencia judicial, enriquecimiento ilícito y maniobras destinadas a archivar graves denuncias contra él y algunos colegas. Aun así fue elegido presidente del Congreso. Se invocó la presunción de inocencia como excusa. Pero aquí la discusión no era penal, era política y moral: no se........