La foto viral de Messi la tomó un peruano: la historia de un viaje por carretera y un ángulo que conmovió al mundo |
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Cuando Argentina selló su clasificación a una nueva final del mundo y Messi volvió a conducir a su selección con una actuación memorable, aquella fotografía dejó de ser simplemente una gran imagen. Se convirtió en un símbolo. Porque en esa expresión serena, capturada justo antes de que rodara el balón, millones de argentinos volvieron a encontrar un recuerdo que creían reservado para la eternidad: el de Diego Armando Maradona observando fijamente a Giuseppe Bergomi antes del partido por la segunda fecha de la fase de grupos de México 1986. Cuarenta años después, la historia parecía repetirse con otro capitán, otro Mundial y otro capítulo inolvidable para la Albiceleste.
Lo que casi nadie sabía era que detrás de esa fotografía existía otra historia igual de extraordinaria. No comenzaba en el estadio ni en el sorteo de capitanes. Empezaba muchos kilómetros antes, en una carretera interminable entre Dallas y Atlanta, donde un fotógrafo peruano luchaba contra el reloj para no perder el partido más importante de su carrera.
Trece horas para perseguir una fotografía
Andrés Lino, fundador de ITEA Sport, jamás imaginó que la imagen que daría la vuelta al mundo estaría precedida por una odisea. Su agencia nació hace trece años cubriendo el Rally Dakar, aunque la verdadera pasión por el fútbol venía desde mucho antes. La heredó de su padre, quien durante su infancia lo llevaba desde Huancayo hasta Lima en viajes de siete horas para asistir a partidos de Copa Libertadores. Muchas veces el autobús llegaba tarde y entraban al Estadio Nacional cuando el encuentro ya había comenzado, pero aquello nunca importó. Lo esencial era compartir el camino. “Mi papá podía quedarse todo el día viendo fútbol. Todo esto nació por él”, recuerda.
La semifinal entre........