Por qué la última palabra debe ser humana |
En los últimos años, la inteligencia artificial generativa se ha convertido en una fuente alterna de consulta para temas de salud. Ante la aparición de un síntoma inesperado, muchas personas recurren primero a un modelo de lenguaje para informarse antes de visitar a un médico. La inmediatez y accesibilidad explican esta conducta. Sin embargo, también se exponen al riesgo de confundir información automatizada con diagnóstico clínico. El problema no es acudir a la IA para informarse, sino hacerlo sin criterio, sin contexto y sin una adecuada capacidad de contraste y validación.
Un episodio reciente permite ilustrar este tema. Frente a la aparición repentina de alteraciones visuales en un ojo, como manchas móviles, partículas flotantes y una forma semicircular cambiante, se consultó tanto a sistemas de inteligencia artificial como a profesionales de la salud. Uno de estos modelos ofreció inicialmente una interpretación alarmista. Otro sistema, en cambio, abordó el caso desde una lógica........