La subvención no basta |
La subvención no basta
El giro industrial europeo indica que inversiones como las de Arcelor y Saint-Gobain exigen algo más que ayudas públicas
A finales del siglo XX, en pleno proceso de privatización de la antigua Ensidesa, en aquel momento CSI Corporación Siderúrgica, se habló mucho de la ‘acción de oro’ (‘golden share’). Los sindicatos fundamentalmente reclamaban la presencia del Estado en el accionariado, lo que le permitiría conservar una participación simbólica, pero con derechos especiales de veto sobre decisiones estratégicas: deslocalizaciones, cierres de plantas, grandes inversiones o cambios de control empresarial. Influir en decisiones clave. La idea chocó con la ortodoxia económica y jurídica de la época y con el rechazo frontal de la Comisión Europea por considerar que aquello distorsionaba la libre competencia y desincentivaba la inversión privada. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea tumbó varias ‘acciones de oro’ por considerarlas incompatibles con la libre circulación de capitales.
Hoy, tras décadas de globalización, crisis financieras, pandemia, guerras y una competencia internacional cada vez más agresiva, Europa empieza a revisar las certezas que tenia y manejaba. La UE se mueve en dirección contraria y vuelve a pensar en la ‘acción de oro’. Aunque no la llame así. Ahora habla de participación pública en proyectos estratégicos, condiciones vinculadas a ayudas, control indirecto mediante financiación e intervención en sectores críticos como la........