La valla, la culpa y el olvido imposible |
Hay encuestas que no miden solo intención de voto, sino el cansancio o el desinterés. La última de Datum es una de ellas: solo un 12% de peruanos tiene decidido su voto para el 2026. El resto –una mayoría fragmentada y desconfiada– observa el proceso electoral con la misma indiferencia de quien se cruza con una vitrina poco atractiva. La escena genera distancia y, lejos de invitar al elector, apaga cualquier atisbo de curiosidad.
Ocurre a poco menos de tres meses de las elecciones generales y de que los partidos deban probar que pueden pasar la valla electoral, justificar su existencia y explicar por qué merecen seguir ocupando un espacio en un sistema político que hace tiempo dejó de otorgarles crédito automático.
El problema trasciende lo meramente comunicacional y se instala, sin rodeos, en el terreno de la supervivencia.
Desde hace buen tiempo, distintos analistas vienen señalando una evidencia incómoda: gran parte de los partidos con representación........