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Pico y Placa Medellín

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Por María Clara Posada Caicedo - @MaclaPosada

Más allá de la curiosidad, el morbo o el escándalo que despiertan los videos sobre la vida íntima de Gustavo Petro, hay una cuestión mucho más profunda. No se trata de juzgar las preferencias sexuales de un expresidente, sino de establecer si detrás de determinadas relaciones hubo aprovechamiento de la vulnerabilidad económica y social de las mujeres involucradas. Una cosa es la intimidad consentida y otra utilizar el poder para condicionar la libertad ajena.

Las controversias de Petro han alimentado durante años el debate sobre la distancia entre sus discursos y sus actos. Las recientes denuncias plantean un interrogante grave. ¿Puede quien proclama su compromiso con los pobres utilizar la pobreza como instrumento de dominación personal? La pregunta revela una contradicción moral. Quien se presenta como defensor de los desvalidos, denuncia privilegios y promete emancipación, pero aprovecha la necesidad ajena para obtener beneficios personales, desvirtúa aquello que predica. La solidaridad deja de ser convicción para........

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