Las nostálgicas asambleas de accionistas |
Pico y Placa Medellín
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Por Rubén Darío Barrientos G. - opinión@elcolombiano.com.co
Hubo un tiempo —no tan distante— en que las asambleas de accionistas de marzo eran suceso. No eran un trámite contable ni una reunión protocolaria para aprobar balances. Eran acontecimiento. Más que noticia eran rito. Los periódicos enviaban reporteros económicos; había crónicas, análisis y fotografías. En ciudades como Medellín, la asamblea anual de una gran empresa ocupaba gruesos titulares en El Colombiano; en Bogotá, las decisiones empresariales eran seguidas con rigor y despliegue por medios como La República. Es que se contaba un capítulo distinto de la misma historia.
En las asambleas de Coltejer, latía el ruido imaginario de los telares y la certeza de que la ciudad había crecido alrededor de una fábrica. Las reuniones de Fabricato tenían un tono similar. Era competidora y símbolo paralelo de la industria textil. Las de Enka de Colombia exhibían........