Fútbol y política: lealtades ciegas

Pico y Placa Medellín

Pico y Placa Medellín

Pico y Placa Medellín

Pico y Placa Medellín

Pico y Placa Medellín

Pico y Placa Medellín

Pico y Placa Medellín

Por Rubén Darío Barrientos G. - opinion@elcolombiano.com.co

Hay decisiones que no pasan por la cabeza, sino por el pecho. Y en Colombia, la política y el fútbol comparten ese territorio visceral donde la lógica llega tarde y el sentimiento ya decidió. Uno no “elige” del todo un equipo de fútbol. A uno lo marcan. Es una herencia, un contagio, un accidente o una emoción inaugural que se queda para siempre. El primer gol que se gritó en la casa, la genética que traspasa lo entendible, la primera camiseta que se regaló o el primer triunfo que resonó. Cualquiera de esos, es el culpable. Desde ahí, la felicidad deja de ser comprensible. Aparece la inmunidad permanente contra la razón. Ya discutir, sobra.

¿Cómo explicarle a alguien que seguir al Independiente Medellín o al Atlético Nacional, es algo que no depende de estadísticas, fichajes o resultados? Se sigue........

© El Colombiano