El oportunismo y uno de sus paradigmas
El diccionario de la Real Academia Española define el oportunismo como la “actitud que consiste en aprovechar al máximo las circunstancias para obtener el mayor beneficio posible, sin tener en cuenta principios ni convicciones”. Por supuesto, los campos privilegiados del oportunismo son el político y el periodístico, ya existan o no corrientes ideológicas cuyo fundamento sea la ética.
En el Perú, el oportunismo se instaló con los conquistadores españoles y floreció como una conducta normal que continuó en la República. Desde fines del siglo pasado, el período de los aventureros los cuenta como un recurso imprescindible. Véase la composición del parlamento, de los consejos de ministros y de las dependencias de otros áulicos.
El siguiente artículo atrajo mi atención, tanto por el tema como por el personaje tratado: Azorín. Fue uno de los grandes estilistas de la prosa castellana que vino al mundo de las letras con la generación del 98. Supe de su existencia en el curso de Literatura que nos impartió el profesor Valera en el 4º año de media en el Colegio Militar Leoncio Prado y, después, desde cuando fui estudiante universitario, leí varios de sus libros con fruición a pesar de su levedad y sin hurgar en su vida privada y pública, y los dejé ahí, en alguna parte de mi biblioteca, durmiendo hasta que los despertase en algún otro momento. Ahora, por ese artículo, los he observado y no he podido menos de pensar que en el oportunismo hay también grados y precedencias.
El intelectual oportunista
Azorín fue un escritor con una obra excelsa y una vida poco edificante. Francisco Fuster la relata estupendamente en una........
