menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

La gira andina de Marco Rubio

25 0
25.09.2026

l apretón de manos entre el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, y los mandatarios del bloque andino la semana pasada fue presentado como el renacimiento de una era dorada en las relaciones hemisféricas. Las sonrisas compartidas en Barranquilla con Abelardo De la Espriella, en Quito con Daniel Noboa y en Lima con Keiko Fujimori pretendían proyectar una imagen de una coincidencia absoluta en torno a valores de seguridad y democracia. 

Sin embargo, detrás de cámaras existe una desconexión entre la agenda militar-extractiva que impone Washington (y que los gobiernos andinos aceptan sumisamente) frente al sálvese quien pueda económico que sufren los productores locales en dichos países andinos. Esto se debe a los aranceles del 12,5% impuestos por el presidente Trump, quien ha violado los acuerdos comerciales bilaterales vigentes con dicha región. Ninguno de ellos se atrevió a poner sobre la mesa  abiertamente el impacto económico y social que hoy afecta al campo andino en su encuentro con Marco Rubio en la gira que realizó del 8 al 10 de septiembre.

Los objetivos centrales de la gira del jefe de la diplomacia estadounidense fueron, además de celebrar donaciones y/o contratos de compra de armas, helicópteros y otros juguetes bélicos, suscribir acuerdos de explotación de minerales críticos y cercar su patio trasero para alejarlo de China. Apenas llegado al territorio andino, Rubio publicó de manera simultánea en los principales diarios de la derecha en la región una columna de opinión titulada “Un Hemisferio que cumple”  en el que señala que «los proyectos respaldados por el Partido Comunista Chino pasan por alto los marcos legales del Perú y amenazan la transparencia”. 

En dicho texto, exhortó de manera imperativa a los gobiernos de Colombia, Ecuador y Perú a restringir de inmediato las inversiones de infraestructura y telecomunicaciones procedentes de China, calificándolas como «prácticas predatorias» diseñadas para «hipotecar la soberanía del hemisferio occidental». La advertencia, lejos de ser una sugerencia amistosa, operó como un ultimátum: para Washington, la seguridad hemisférica exige que Sudamérica elija un bando en la nueva Guerra Fría global. 

La lucha contra el narcotráfico como instrumento de dominación

La arquitectura del combate al narcotráfico opera como el principal dispositivo de control geopolítico de los Estados Unidos en la región. El recién anunciado “Plan Patriota Siglo XXI– en el que De la Espriella pide que Estados Unidos financie tecnología, radares y ciberdefensa y anuncia el reinicio de las fumigaciones respecto del cual Rubio deja abierta la posibilidad de la instalación de una base militar conjunta en Colombia– o la entrega de buques guardacostas a Ecuador, no son actos de filantropía, sino parte de un negocio circular diseñado por y para el complejo militar-industrial estadounidense, el cual tiene una lógica perversa.

Es decir, el engranaje industrial estadounidense obtiene réditos económicos en el momento exacto en que sus establecimientos........

© El Búho