El vendedor de jabitas en el río de los precios |
El vendedor de jabitas plásticas dispara un gruñido antes de decirle a la posible compradora de “su producto”: “ahora valen quince pesos”. La posible compradora lo mira con una mezcla de asombro y repulsa; pero el hombrecito no se inmuta y vuelve a repetirle, a sangre fría, el mismo precio.
Como subieron los precios de todos los productos en el mercado, pues él también decidió lo mismo sobre el precio de sus jabas, porque también, como los vendedores de carne, las frutas y viandas y los “mipymeros”, tiene derecho a ganarse la vida del mejor modo.
A fin de cuentas, si él no fabrica jabitas, quienes venden otros productos, al parecer mucho más importantes, tampoco crían animales ni siembran ni........