La camiseta nacional
Cinco presidentes y un rincón segoviano
La Iglesia y la sociedad civil
Aquel año España cayó en semifinales. Cuando descolgaban la bandera roja y gualda de los balcones las lágrimas llegaban hasta el suelo. Apenas acudió público al aeropuerto a recibir a los seleccionados. La afición quedó dividida: unos apoyaban al seleccionador, otros querían desterrarlo. En los centros de investigación del cáncer infantil todo fue alegría. El grueso de las primas a percibir por los jugadores de fútbol de la selección nacional fue ingresado en su cuenta. Algunos habían criticado que a los jugadores mejor pagados se les añadieran compensaciones económicas más allá de la manutención, el transporte o el material. Nadie se atrevía a abrir ese melón. Cuando los seleccionados emitieron el........
