La ausencia de relevo generacional pone en jaque al mundo rural segoviano |
La ausencia de relevo generacional pone en jaque al mundo rural segoviano
Por los datos que maneja la Unión de Campesinos UCCL Segovia, más del 70% de los agricultores de la provincia tiene al menos 55 años, una situación “muy preocupante para el sector y el futuro del medio rural” a juicio de su presidente, César Acebes
Recolección de la uva en una explotación agrícola. / ICAL
Ocho ganaderos denuncian el vuelo rasante de un globo en Brieva
‘Be Rurals’ muestra el talento emprendedor de la provincia
El Ayuntamiento firma un acuerdo con la Junta y el Gobierno para proteger el Acueducto
Con la racha que lleva, el sector primario tiene obstáculos más acuciantes a los que dedicar sus pensamientos, pero sin olvidar otros que pueden ser un serio contratiempo de cara al medio y largo plazo. Es la ausencia cada vez más cristalina de relevo generacional, que pone en peligro a multitud de explotaciones, especialmente las pequeñas y familiares ya que la despoblación rural implica que los hijos de los trabajadores del campo emigren a las ciudades a la caza de mejores expectativas laborales. Eso convierte al sector en un gremio envejecido que debe hacer frente a la jubilación de 630.000 agricultores y ganaderos en España en los próximos cinco años. Si se amplía el abanico a la Unión Europea, Eurostat recoge que la media de edad de los titulares de explotaciones supera los 55 años.
¿Y en Segovia? Por lo datos que maneja la Unión de Campesinos UCCL, más del 70% de los agricultores de la provincia tiene al menos 55 años, cifra catalogada por su presidente en Segovia César Acebes como “muy preocupante”, al tiempo que añade que en otras provincias de la comunidad, como Burgos o Valladolid, cuentan con más relevos en el sector porque son provincias más pobladas, mientras el censo de Segovia u otras como Soria es mucho menor. Es una simple cuestión numérica o de mayor probabilidad.
“Es un problema muy serio para todo el sector y para el futuro del medio rural y de los pueblos, porque los pueblos funcionan si hay gente, y la verdad es que la gente joven se va fuera a vivir. Debe haber incorporaciones, y si no son jóvenes alguien ocupará ese hueco. Ya estamos viendo fondos de inversión que se están haciendo con terreno y eso no conviene”, es decir, el sistema tradicional y familiar deja paso a otro más empresarial foráneo que no frenará la despoblación pues, como avisa el representante agrario, terrenos de esos que se están comprando se destinan a placas solares o producir otras cosas.
Un panorama que pone en riesgo muchas explotaciones agrarias, y más en una provincia como la segoviana donde el sector primario es vital. En toda Segovia, durante el año pasado, solo 50 personas se dieron de alta en el sector y no llegan a 300 (289) los jóvenes sumados en los últimos diez años, lo que da una idea del abandono, según datos de la Unión de Campesinos de Segovia (UCCL). A nivel regional, 400 personas se han incorporado a explotaciones de secano y 232 a vacuno, que son la amplia mayoría de las 650 registradas.
Algunos de ellos son hijos de padres que tienen una explotación y se jubilan, aunque Acebes advierte de que los propios progenitores, conocedores de cómo está la situación, no animan a sus hijos para que el negocio familiar tenga continuidad, aunque les pese, “y si hay alguno que se marcha fuera pero compagina con el campo lo termina abandonando en unos años, porque la rentabilidad es muy baja, hay muchas dificultades de acceso a los terrenos, falta de financiación… en cuatro o cinco años lo han dejado. Lo estamos viendo continuamente”. Ese es otro aspecto importante, que son muchos los que lo dejan. Estudiantes o chavales que están ya con la mente puesta en un trabajo o quizá en emprender........