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Enzo Vincenco, el policía francés que custodió Segovia por unas semanas

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24.05.2026

Enzo Vincenco, el policía francés que custodió Segovia por unas semanas

Después de destinos como guardaespaldas del embajador en Afganistán y Líbano, o comisarías de grandes urbes como Madrid o París, la turística ciudad del Acueducto es, según narra, un trabajo muy asequible dentro del programa de intercambio entre agentes europeos en el que se halla inmerso

Enzo Vincenco, el policía francés de intercambio en Segovia a las puertas de la comisaría. / Subdelegación del Gobierno

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Puede que se haya topado con él en la calle, por ejemplo en alguno de los eventos de Titirimundi que han estado entre sus ocupaciones, y seguro que ha reparado en que ese policía es diferente a los locales y nacionales que suelen patrullar las calles. Porque va ataviado con el uniforme de su país, Francia, con su arma reglamentaria que por suerte no ha tenido que emplear, y además porta una especie de boina como seña más que representativa y diferencial. Se trata de Enzo Vincenco, un brigadier chief galo -lo que en España sería un subinspector-, que va a pasar una estancia de varias semanas -desde el 7 de mayo al 21 del mismo mes- en Segovia al estar inmerso en un programa de intercambio de agentes europeos denominado ‘Proyecto Comisarías Europeas’, de la División de Cooperación Internacional.

De la conversación con él lo primero que destaca es que tras una dilatada experiencia con destinos tan llamativos como peligrosos, Segovia le debe estar pareciendo un paraíso, toda una balsa de facilidades y seguridad. Y es que este mando policial de fructífero bagaje ha trabajado en entornos hostiles como Afganistán o Líbano, y en menor medida Honduras, Turquía, Egipto…, donde pertenecía al equipo de guardaespaldas de los embajadores franceses. “No es lo mismo que Segovia. Aquellos no eran sitios muy seguros. Nuestro trabajo era estudiar las amenazas de seguridad y las amenazas de Segovia están muy muy lejos de las de allí porque te juegas la vida, aunque es una buena experiencia para la que hay que tener buena salud”, rememora este policía de genes muy europeos pues su madre es italiana -de ahí el apellido de Vincenco- y su padre español, gallego en concreto. “Una buena mezcla de temperamento”, subraya.

Sus palabras hacia España son todas amables, siendo ya la cuarta ocasión que le recibe nuestro país y siempre de una forma muy cálida. “Me han recibido muy bien aquí. Es la cuarta vez que vengo a España con esta misión y, como........

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