El último censo detecta 21 osas con 37 oseznos en Castilla y León, con una alta productividad de 1,76 crías por madre |
El último censo detecta 21 osas con 37 oseznos en Castilla y León, con una alta productividad de 1,76 crías por madre
Dos artículos científicos sitúan la gestión del plantígrado en la Comunidad como un “referente europeo” gracias al programa de radiomarcaje y a la “generación de ciencia”
Una osa y sus oseznos. Efe.
La red regional de recuperación de fauna recoge 8.335 animales en 2025
Un informe cifra en 5.834 millones la inversión frente a riesgos en el Duero
El CSIC establece medidas a corto y largo plazo para Las Médulas
El último censo de oso pardo elaborado en la Cordillera Cantábrica, durante el año reproductor 2025-2026, detectó 21 hembras con 37 oseznos en Castilla y León, con una alta productividad de 1,76 crías por madre, unos datos que ponen de manifiesto la gestión realizada en las últimas décadas por las comunidades autónomas de la cornisa norte. Esta diferencia supone un incremento del 90,91 por ciento en reproductoras y del 85 para crías del año desde 2013, año en que se contabilizaron 11 osas con 20 crías. Del total del último censo, se anotaron 10 osas con 19 oseznos en la población occidental y 11 con 18 en la oriental, con 1,90 crías por osa para la primera y 1,64 de productividad para la segunda.
Tal y como expone este registro, elaborado por la Junta, estos resultados se refieren al “mínimo seguro”, con lo que es muy probable la existencia de osas no detectadas o sin la suficiente seguridad de identificación para su inclusión en las tablas. Este es el caso, por ejemplo, de una hembra detectada con una cría en Tejedo del Sil (León), que no ha podido ser distinguida con suficiente certeza de otra osa con una cría observada en Palacios del Sil. Lo mismo sucedió con otra con dos crías de segundo año localizada en la localidad de Valseco, y que ha sido difícil deslindar de otros grupos con dos crías observadas en este área.
La reproducción del oso pardo está condicionada por el cuidado de las crías por parte de la madre durante el año siguiente al nacimiento, lo que hace que las hembras reproductoras solo entren en celo cada dos años. En este sentido, factores como la perdida de crías por infanticidio o despeñamiento pueden crear desfases anuales en el censo de osas con crías.
Para alcanzar los resultados de este censo genético y estima poblacional se muestrearon mediante transectos 4.500 kilómetros en Castilla y León, durante los cuales se obtuvieron 1.103........