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¡Pío, pío que yo no he sido!

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07.05.2026

¡Pío, pío que yo no he sido!

No hay nadie más peligroso que el que ha leído un libro

Pequeña confusión tercermundista

¿Quién no quiere ser leyenda?

¡Advertencia! En esta página se describe el cese en sus funciones que impuso el gobernador al alcalde de la ciudad. Ambos de la misma línea ‘editorial’. Cuando de niños jugábamos a la ‘Gallinita ciega’ -de ello han transcurrido en mi persona ‘trescientos mil lustros, un día, seis horas y cuatro segundos’-, cuando tocabas a quién tenía tapados los ojos y el/ella quería adivinar, señalando a quién había sido, si se equivocaba la otra parte gritaba ‘pío, pio que yo no he sido’. Y el juego continuaba. Bueno pues… Sirva la entradilla para dar comienzo al relato ‘histórico/histérico’ que tuvo como protagonista de fondo la primera instalación de los contadores de agua en la ciudad.

‘Juegos’ preliminares El Ayuntamiento tenía de alcalde a Pedro Rincón y López-Villazón. Este, desde su ‘cátedra’ y apoyado por los de su parte consideran -legítimamente-, que hay que instalar contadores en locales, viviendas… Y controlar así el gasto del agua a través de tarifas. Pues, entienden, que el agua que llega a la ciudad, si no tiene control, se ‘despilfarra’ y provoca ‘múltiples abusos’. Postura de aplauso. Pero… La parte ‘perjudicada’ lo rechaza ¿Cuándo lo hizo la ciudadanía en materia de subida de........

© El Adelantado