Una vida luminosa |
Va pasando la Navidad. Hemos visitado belenes, luces, árboles de Navidad; nos hemos juntado con familia y amigos, hemos comido y bebido. Pero cuando pase la Navidad, ¿qué nos quedará?
Hay un pasaje del Evangelio que aparece en este tiempo de forma repetida: el inicio del Evangelio según san Juan. Como buen prólogo, es un resumen condensado de todo el evangelio. Si este texto se repite varias veces, no es porque haya falta de textos que meditar estos días, sino porque es de una importancia capital.
Es un pasaje verdaderamente poético, que invito a leer despacio, a dejar que entre en la memoria del corazón. De esta forma, repetido y guardado en la memoria, será una luz en los días de oscuridad que puedan venir en el año que comenzamos. Como no puedo hacer un comentario de todo el prólogo, quiero ofrecer este domingo una sola frase que podamos guardar y rumiar: “En Él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres”.
San Juan no habla aquí........