Eclipse Pedro Sánchez
Cada año, como el último rayo de luz que se extingue, la vida te brinda la oportunidad de asomarte a la bahía de Cádiz o a la playa de Luanco, para –ya sea con sus caballos o su tenis- observar esa esfera ardiente y cóncava que en apenas unas horas será eclipsada.
Este año tocó en los aires difíciles, expresión que no evoca el viento que derriba caballos, sino el poema de Altolaguirre, dedicado a las madres.
En apenas unos minutos, el agua frente a la salina se traga ese sol y tan solo te queda la desazón de la oscuridad y la esperanza de un nuevo día.
Hoy quiero referirme a Pedro Sánchez, tan denostado desde que irrumpiera en la política española y que no deja de asombrarme, a pesar de mi distancia ideológica hacia él.
Será que........
