Quiero un piso

Manuel Vilas

13/05/2026 Actualizado a las 00:14h.

Madrid y España entera ya no son una ciudad y un país: son una subasta. Uno camina por la Gran Vía, por Lavapiés, por Tetuán, ... y escucha el rumor del dinero igual que antes se escuchaba el agua en las acequias de los pueblos. El dinero cae sobre las calles como una lluvia sucia. Hay edificios enteros convertidos en lingotes verticales. Hay balcones que valen un riñón. Hay ventanas donde nunca se encenderá una lámpara de un poeta escribiendo poesía porque el piso es un activo financiero. España ha conseguido el prodigio contemporáneo de expulsar a sus hijos de las habitaciones donde crecieron. Los anuncios inmobiliarios parecen escritos por una........

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