Después de las urnas: ¿Cómo queda el alma de Colombia? |
Después de las urnas: ¿Cómo queda el alma de Colombia?
En estos días he estado pensando mucho en cómo termina la salud mental de la sociedad durante y después de las elecciones presidenciales.
Al encontrar diversos autores reflexionando sobre este tema, llegué a la siguiente conclusión:
Después de una elección altamente polarizada, el electorado colombiano suele quedar dividido en tres grandes grupos:
Ganadores emocionales: experimentan esperanza, optimismo y sensación de validación política.
Perdedores emocionales: presentan frustración, miedo, enojo o sensación de amenaza.
Ciudadanos fatigados: aunque participaron o siguieron la campaña, terminan agotados y desconectados del debate público.
El principal riesgo para la salud mental colectiva no es la diferencia política en sí, sino que la polarización afectiva continúe después de las elecciones, manteniendo sentimientos de hostilidad, desconfianza y confrontación permanente. Cuando esto ocurre, disminuye la cohesión social y aumenta el estrés colectivo.
Pero más allá de la salud mental, ¿Cómo queda la paz interior de la sociedad?, ¿Cómo quedan las energías del colectivo?
Para entender esta........