Purgantes para el alma

Purgantes para el alma

Gustavo Álvarez Gardeazábal

Mi madre me enseñó desde muy niño que alma era aquello que solo tenemos todos los seres humanos, pero no se ve. Desde entonces sigo pensando si mis gansos no tienen alma.

No lo discutí hace más de 75 años y no lo voy a volver a hacer ahora cuando me repica en lo profundo la orden de matar a los hipopótamos de Pablo Escobar.

Pero hoy, cuando se me prohíbe enviar por wasap gratuito esta crónica, vuelvo a estrellarme contra lo que no se donde........

© Diario Occidente