Efecto diádico |
Dirá usted, DonMinistroFerroviario, que a qué viene mi retahíla sobre los varios “efectos” de los que he decidido echar mano para explicar, desde mi personal parecer, qué hace que alguien, a quien no le queda otra que recorrer un trecho llamado vida, tire por una trocha y no por otra. Le respondo yo que, enterada como he sido de que es usted un tanto supersticioso y algo agorero, aunque se haga pasar por un cabal estudioso de lo oculto, he decidido darle las claves herméticas para que acabe de abarcar por qué la gente de Jaén queremos que el AVE venga por Despeñaperros, que es por donde debe de venir, por la sencilla e irrefutable razón de que Despeñaperros es como un inmenso nazar, con redoblado efecto apotropaico frente al mal fario de su baipás por Montoro.
Lo del efecto apotropaico se lo mentaba yo el pasado Domingo de Ramos como algo a tener muy en cuenta a la hora de decidir por dónde echar una trocha para no tener que cruzarse ni habérselas con esas presencias incorpóreas que........