Entre palmas y palmeros
Entre palmas y palmeros
Juanma Moreno, una vez más, visita la Romería de la Virgen de la Cabeza entre una comitiva en la que no faltó Juan Latorre, Partido Popular y Partido Socialista, juntos, pero no revueltos
Conste en acta que el presidente de la Junta de Andalucía llegó al Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza en coche oficial, por el camino que habitualmente utilizan las carretas, escoltado por la Policía Nacional. Que nadie piense que viajó en alguno de los helicópteros que sobrevolaron Sierra Morena... Por si las moscas. Allí estuvo, una vez más, Juanma Moreno, en el cerro que lleva el nombre de la Reina, la Madre, la Señora, esa aceituna dorada con luz de luna que congrega a miles de devotos procedentes de toda España cada último domingo de abril. Fue presidente por aclamación, porque lo mismo se escuchaban palmas a la Virgen que vítores al candidato a continuar en la senda de la gestión andaluza.
Es lo que tienen las romerías, en las que no hay albero ni polvo en el camino, sobre todo después de tanta lluvia —aclarado—, pero sí capacidad para ilustrar una época, un momento... Andújar ofreció en bandeja la posibilidad de peregrinar, cada uno por sitio, en una nada extraña coincidencia en la que, eso sí, estuvieron todos juntos, pero no revueltos. Para eso están los equipos, que hacen auténticas virguerías con el objetivo de que lo único que haya que cruzar entre enemigos políticos sean, si acaso, miradas. El pulso de la calle, en los prolegómenos de unas elecciones, pesa más que un........
