Esa Jaén entrañable y maravillosa |
De carrerilla nos sabemos los juegos de nuestra infancia, aquellos que la memoria debilita ahora que vivimos tan deprisa mirando el mañana, sin apenas disfrutar del hoy. Esa infancia personal e intransferible se hace grande cuando en algunos pueblos vuelven al pasado con recreaciones de otra época o cuando quienes allí han decidido vivir hacen una feria de antaño, cómo nuestros antepasados trabajaban y vivían, incluso como sentían. Santiago de la Espada lleva ocho años celebrando la Feria de la Trashumancia, Turismo y Costumbres y, sin rodeos, nos retrotraen por décadas a una Segura vitalista y solidaria, enteramente de subsistencia. Vengan, verán cómo se trillaba, para aventar el trigo y moler harina, la forma de transformar el barro o la lana en algo útil para la familia y, también, como destilar uva en orujo con un alambique centenario.
Ay los pueblos de nuestro corazón y nuestras entrañas, no dejemos de mirarnos en ellos y ponerlos en el lugar que nunca........