El charnego botifler

A mediados del siglo XX las regiones menos desarrolladas de nuestro país tenían una situación de pobreza y necesidad extrema debido a que apenas existían industrias y las posibilidades de trabajo en la agricultura y la pesca eran estacionales y mal remuneradas. Esto comenzó a cambiar después de los planes de desarrollo económico y cuando se desarrolló el sector turístico una vez superado el aislamiento internacional impuesto al régimen de Franco. En esas condiciones la única forma de intentar mejorar de vida era la emigración a otras zonas más desarrolladas de España y por supuesto al extranjero. Eso fue lo que sucedió a partir de finales de los años cincuenta, cuando muchos andaluces, extremeños y murcianos emigraron con la esperanza de poder enviar dinero para mantener a sus familias y en caso de que acompañase la suerte, poder llevarlos con ellos a los lugares donde encontraron trabajo. No hay pueblo de nuestra tierra que no tenga una buena parte de sus hijos y descendientes viviendo en Madrid, País Vasco o Cataluña. Como es lógico suponer........

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