Silencio de corderos
El Primero de Mayo nunca debería ser una fiesta reivindicativa tal y como se le viene llamando en los últimos años. Primero porque no está el horno para bollos ni festivales y, segundo, porque si quien dirige la supuesta fiesta es el gobierno responsable de que el horno no funcione. Produce vergüenza ajena ver a los ministros y ministras quejándose........
