Ánimo Venezuela |
No hay rosas en el jardín. Ni siquiera hay jardín. Todo se lo llevó por delante aquel terrible terremoto de incomprensión. Por no haber no hubo palabras. Ni un no a medías. Nada. Y la vida siguió en manos de otros como siempre sigue, viviéndola los que se quedan. No es nada fácil ser entender a quién lo pierde todo de la noche a la mañana. Se........