¿Tenemos realmente una regla fiscal?

Por supuesto que sí -se dirá-: desde 2001 existe una regla fiscal. ¿Cuál es entonces el problema? Que no se cumple. El incumplimiento se manifiesta en sucesivos cambios a la meta de balance estructural (ajustado por el ciclo de actividad y precio del cobre), o simplemente no se cumple con la meta establecida, como ha ocurrido en los últimos tres años. La regla fiscal ha perdido credibilidad y la meta termina siendo una simple declaración.

En 2025, el déficit estructural terminó en 3,6% del PIB, más de tres veces superior a la meta inicial, en ausencia de una crisis y apelando como justificación a “otras causales extraordinarias” para invocar la cláusula de escape que permite desviarse de la meta contemplada en la regla fiscal.

“Una regla fiscal de gasto es más fácil de entender, cumplir y monitorear, de modo que los........

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