Señales incipientes en productividad

Tras dieciséis años de estancamiento, la productividad ha vuelto a mostrar señales positivas. No se trata de un quiebre estructural, pero sí de un cambio de dirección relevante en una variable clave para el crecimiento de largo plazo. El repunte observado en 2024 y 2025 abre una ventana para que la economía retome una senda de mayor dinamismo, con impactos potenciales en salarios, inversión y bienestar. No obstante, el impulso aún es incipiente y debe ser visto con cautela, pues la historia reciente muestra cómo los esfuerzos pueden diluirse si no van acompañados de políticas que refuercen los incentivos correctos.

De acuerdo con las cifras de la Comisión Nacional de Evaluación y........

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