Media Maratón del Huila: nada que criticar, mucho por destacar |
Por: Ramiro A Gtuierrez P
En medio de tantos discursos pesimistas sobre el desarrollo regional, hoy vale la pena detenerse a reconocer lo que sí está funcionando. Quiero destacar la iniciativa de un grupo de jóvenes y empresarios visionarios que le apostaron a desarrollar la Media Maratón del Huila, realizada el pasado 15 de marzo en Neiva. Un evento que logró convocar a más de 3.000 personas, de las cuales más de 1.000 provenían de otras regiones del país e incluso del exterior. No es un dato menor: estamos hablando de un espacio que promovió el turismo, dinamizó la economía local y posicionó a la ciudad dentro del circuito de destinos capaces de albergar este tipo de certámenes.
Más allá del impacto económico, que ya de por sí es significativo, este tipo de eventos cumple una función social fundamental. Promueve hábitos de vida saludables, fomenta el deporte y reúne a las personas en torno a dinámicas alejadas del consumo de alcohol y estupefacientes. En una sociedad donde tanto se habla de prevención, resulta contradictorio que iniciativas como esta no sean respaldadas de manera unánime.
Sin embargo, han surgido voces críticas. Algunos opinadores locales han calificado el evento como clasista, elitista o simplemente una moda pasajera que no deja nada a la ciudad. También se han señalado los cierres viales como un problema. Frente a esto, es importante poner las cosas en perspectiva. Sí, hubo afectaciones temporales en la movilidad, pero fueron controladas y, al final, la ciudad logró adaptarse. Este tipo de ajustes son normales en cualquier evento de gran escala.
Más preocupante resulta el argumento de que se trata de un evento elitista. Si algo caracteriza al running es precisamente su capacidad de inclusión. En estas carreras participan jóvenes, adultos y adultos mayores, personas de distintos niveles socioeconómicos, todos unidos por un mismo objetivo: llegar a la meta. Aunque la inscripción tenía un costo, también es cierto que muchas participaron gracias a subsidios de empresas patrocinadoras, lo cual evidencia el compromiso del sector empresarial con este tipo de iniciativas.
Y si de modas se trata, ojalá tengamos más como esta. Así como el ciclismo ha ganado terreno en el país, qué positivo sería ver cada vez más ciudadanos vinculados al deporte. Siempre será preferible una sociedad activa, saludable y unida en torno al ejercicio, que una atrapada en dinámicas de consumo nocivas.
Finalmente, no comparto en absoluto la idea de que este evento no le deja nada a la región. La realización de la Media Maratón generó ocupación hotelera, incremento en el consumo de restaurantes y comercio, y reactivación económica en distintos sectores. Además, proyecta a Neiva como una ciudad capaz de organizar eventos de alto nivel.
Si la crítica radica en que es una iniciativa privada, considero que ese es precisamente uno de sus mayores valores. Históricamente, han sido las iniciativas privadas las que impulsan el progreso, la competitividad y el desarrollo. Esto no significa restarle importancia al Estado, cuya participación es clave. La verdadera construcción de región se da cuando lo público y lo privado trabajan de manera articulada.
Hoy, más que cuestionar, deberíamos reconocer, apoyar y replicar este tipo de esfuerzos que le apuestan a una mejor ciudad.