Macizo Colombiano, donde nace la vida |
Por: Oscar Eduardo Trujillo Cuenca
oscartrujillo79@gmail.com
“El Macizo Colombiano no pide atención, exige acción.” #LaFraseDeOscarT
El Macizo Colombiano es el corazón hídrico de Colombia, allí nacen las arterias que sostienen nuestra patria; los ríos Magdalena, Cauca, Caquetá y Patía, hablar del Macizo es hablar de agua, de vida, de equilibrio y también de responsabilidad.
Está ubicado en el sur del país, abarcando departamentos como el Huila, Cauca, Nariño, Putumayo y Caquetá, el Macizo Colombiano concentra una de las mayores riquezas en biodiversidad del planeta, es un ecosistema estratégico donde confluyen páramos, bosques andinos y selvas amazónicas, configurando un corredor biológico de valor incalculable, aquí no solo se produce agua; se regula el clima, se capturan emisiones y se sostiene la base natural de nuestra economía.
En este contexto, cobra relevancia la Expedición Macizo Colombiano, un esfuerzo científico, institucional y territorial que ha buscado comprender, documentar y visibilizar la importancia de este ecosistema, más allá de la investigación, la expedición ha sido un llamado a la acción, a reconocer que este territorio no puede seguir siendo invisible en la agenda nacional, porque lo que pasa en el Macizo impacta directamente la seguridad hídrica de millones de colombianos.
Desde el punto de vista normativo, Colombia ha avanzado en reglamentación y documentos de manera significativa, hoy se cuenta con la Ley 1930 de 2018, que establece lineamientos claros para la protección, conservación y manejo sostenible de los páramos, a su vez, se tiene el CONPES Macizo Colombiano, el cual reconoce esta región como estratégica para la sostenibilidad ambiental, el desarrollo rural y la construcción de paz, sin embargo, la realidad sigue exigiendo más que buenas intenciones.
El Huila viene avanzando en el Plan de Cambio Climático Huila 2050, el cual no es un documento más, es una oportunidad histórica de liderazgo; es una hoja de ruta que, bien ejecutada, puede convertir al departamento en referente nacional en adaptación y mitigación climática; este plan plantea acciones concretas en gestión del recurso hídrico, reconversión productiva, protección de ecosistemas estratégicos y fortalecimiento de capacidades territoriales frente al cambio climático.
En la actualidad cada departamento avanza a su ritmo, con agendas propias, sin una instancia robusta de articulación regional, es allí donde nace la propuesta y cobra sentido impulsar la creación de una RAP Macizo — Región Administrativa y de Planificación del Macizo Colombiano — como figura de gobernanza supradepartamental, para pasar de esfuerzos aislados a una estrategia regional inteligente. Una RAP Macizo permitiría:
Articular políticas públicas entre departamentos con visión de cuenca y no de frontera administrativa.
Gestionar recursos de cooperación internacional con mayor escala e impacto.
Diseñar e implementar proyectos regionales en agua, biodiversidad, turismo sostenible y desarrollo rural.
Consolidar una voz unificada del Macizo en la agenda nacional e internacional.
Ahora bien, debemos avanzar en algunas líneas de acción claras que nos permitan adelantar propuestas como:
1. Generar un modelo de gobernanza donde se impulse la estructuración formal de la RAP Macizo con una agenda concreta, recursos definidos y liderazgo político de alto nivel, para realizar esto se requiere voluntad de gobernadores, pero también el respaldo del Gobierno Nacional.
2. Es momento de escalar esquemas de pago por servicios ambientales que beneficien directamente a las comunidades que cuidan estos ecosistemas.
3.No basta con decirle al campesino qué no puede hacer, hay que mostrarle qué sí puede hacer y cómo generar ingresos sostenibles, como, a través del cacao sostenible, café especial, agroforestería, turismo de naturaleza, generando reconversión productiva con enfoque de mercado, aquí hay una oportunidad enorme de conectar sostenibilidad con competitividad.
4. Fortalecer la investigación aplicada a través de alianzas con actores del sistema de ciencia, tecnología e innovación, como universidades, centros de investigación y cooperación internacional, para que la toma de decisiones no sea intuitiva sino basada en evidencia.
5. El cambio no será sostenible si no se construye desde la cultura, mediante la educación ambiental con propósito, necesitamos formar una nueva generación que entienda que proteger el Macizo es sinónimo de vida.
6. Alinear las acciones del departamento con una visión regional del Macizo permitirá escalar impactos y evitar duplicidades, aquí la clave es coherencia estratégica e integración con el Plan de Cambio Climático Huila 2050.
El Macizo Colombiano no puede seguir siendo un tema ambiental aislado; debe ser una prioridad económica, social y política, porque al final, esto no se trata solo de conservar ecosistemas, se trata de garantizar agua, alimento y bienestar para millones de colombianos.