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Pasión política

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01.04.2026

Estamos en la Semana Mayor, cuando los creyentes católicos conmemoramos y acompañamos espiritualmente la pasión de Cristo. El domingo pasado recordamos su entrada triunfal en Jerusalén, efeméride conocida como Domingo de Ramos. Hoy miércoles marca la traición de Judas, y entre jueves y viernes sucedió la negación de Pedro por tres veces. Cada momento de esta semana nos recuerda que los humanos somos débiles y que podemos ser autores o víctimas de la traición y la mentira, generalmente por defender a quienes amamos, olvidando el impacto que causan nuestras acciones. Con la conmemoración de la Última Cena el Jueves Santo y la pasión y muerte de Jesús el Viernes Santo, revivimos su dolor, que además es similar al que sufrimos cuando perdemos a un ser querido. Recuerda la tradición cristiana y los evangelios, que Jesús resucitó el Domingo de Pascua, con lo cual renace nuestra esperanza de comenzar de nuevo cuando hemos caído o sufrido una pérdida. En el caso de Jesucristo, sucede después de su muerte y sepultura, ocurrida el Viernes Santo, cumpliendo la promesa de resucitar al tercer día. Con todo respeto comparo este calvario con el que están sufriendo en este momento los candidatos presidenciales, en la recta final de la campaña, sometidos a posibles traiciones, negaciones y las crueles encuestas de intención de voto que están marcando tendencias. Los resultados los ponen al borde de la angustia y las cifras, en ciertos casos, les provocan incredulidad, como lo ocurrido esta semana cuando la excanciller María Ángela Holguín, pareja de Sergio Fajardo, expresó para la Revista Cambio sus dudas frente a las encuestas que muestran rezagados a los aspirantes de centro. Uno de los peligros para los candidatos diferentes a los punteros Cepeda, Abelardo y Paloma, es no alcanzar el umbral mínimo de votos establecido por la ley electoral, con lo cual no podrán acceder a la financiación estatal de reposición de votos. Esto implica que la campaña perdedora debe cubrir sus costos con financiación privada, ya que el Estado no les pagará por votos recibidos. Sin embargo, nada parece indicar que haya alguno que esté pensando en tirar la toalla, como se dice en el boxeo, antes del 31 de mayo, día de la primera vuelta electoral.


© Diario del Huila