Hipocresía Imperial |
Por: María del Carmen Jiménez
Estados Unidos insiste en presentarse, como juez moral del mundo, defensor de la democracia y guardián de los derechos humanos. Sin embargo cuando se observa con detenimiento su política, esa narrativa se desmorona. Lo evidente no es un compromiso ético sino una hipocresía imperial sostenida por intereses geopolíticos, energéticos y militares.
La doctrina del gobierno de Estados Unidos no defiende la democracia, defiende gobiernos funcionales a su hegemonía decadente. Condenó a Venezuela por autoritarismo, corrupción o violaciones a derechos humanos, mientras toleró, financió, o justificó por décadas graves violaciones en muchos países, incluido Colombia, cuando los gobiernos eran proclives a sus intereses estratégicos. En la época de los falsos positivos, las masacres sistemáticas, la persecución a lideres sociales, el auge del paramilitarismo y las........