Festín electoral

Por: Luis Alfonso Albarracín Palomino

En el departamento del Huila, se notan los niveles de pobreza que presentan las familias por la falta de oportunidades laborales y por la forma negligente del gobierno nacional para atender con eficacia las necesidades básicas insatisfechas. A pesar de los informes incoherentes de la FAO y que fueron desmentidos oportunamente por el Banco Diocesano de Alimentos hace dos años, adonde acuden diariamente a pedir una canasta de alimentos para poder alimentarse, reflejan una situación más dramática de la que informan las esferas gubernamentales. La situación del hambre es bastante preocupante. Se afirma que más del 50% de las familias en el país, han dejado de consumir las tres comidas diarias. Por eso los niveles de desnutrición son bastante altos. Cerca del 30% de la población solamente consume una sola comida diaria.

En el ambiente electoral, pocos candidatos se les escucha planteamientos que conduzcan a mejorar esta precaria situación gastronómica en que se debaten miles de familias en el país. El mismo discurso ventijuliero de cada cuatro años, lo esbozan en los diferentes escenarios adonde son invitados. Por eso no es extraño que a solo 8 días para que el constituyente elija al nuevo Congreso de la República, se note la presencia masiva de personas en los diferentes directorios de los candidatos, solicitando apoyo económico para financiar algunos gastos del desarrollo de las campañas, pero que en la mayoría de las veces buscan, que les aporten dinero para sus gastos personales, con el fin de “garantizarles una significativa votación en las urnas”.

En las diferentes reuniones que les realizaron los famosos “líderes políticos”, les han exigido a los candidatos, recursos para realizarle reuniones en los barrios y en los municipios. Les brindan un refrigerio con una empanada o buñuelo, donde acuden masivamente las familias con todos sus miembros, que no han tenido la oportunidad de cenar para satisfacer transitoriamente su necesidad fisiológica del hambre. Solamente invierten menos del 30% de lo que les dan y el resto es para los bolsillos de estos dirigentes.

Lo que no sabe el aspirante, es que el mismo supuesto “dirigente avivato” acude adonde otro candidato para pedirle dinero, con el fin de organizarle una reunión política en el mismo sitio del anterior. Y vuelve y juega, acuden todas las mismas familias porque en esa noche les van a dar tamal con chocolate. Y así sucesivamente este mercader de la política logra durante el proceso electoral, algunos dividendos económicos para su propio peculio y las promesas que realizaron los candidatos a los cuales invitó, quedan en veremos, porque no hay nadie quien se conduela con el dolor y las necesidades de los sectores poblacionales que venden la voluntad política, el día de elecciones por dádivas económicas o un plato de lechona o un tamal con chocolate.

Además, es muy preocupante ver cómo la clase dirigente política de otras regiones del país se aprovechan de la población marginada y sin educación, prometiéndoles que van ser los salvadores y que gestionarán los recursos para desarrollar las obras de desarrollo social y económico cuando asuman sus curules o sus cargos, pero una vez elegidos se vuelven inalcanzables y ajenos a la vista de los electores, porque la mayoría de ellos manifiestan que ya les pagaron por su apoyo electoral y que no tienen responsabilidad sobre el futuro de ellos. Que esperen 4 años que allá vuelven a ofrecerles dádivas por sus votos. Pero es absurdo que prestantes dirigentes y lideres de organizaciones sociales se presten para ser sujetos de este festín electoral, recibiendo millonarios recursos de los aspirantes foráneos, sin interesarles que han venido recibiendo apoyos de los congresistas huilenses para el desarrollo de importantes obras para sus comunidades durante el último cuatrienio.

Esta campaña electoral se volvió estomacal. Por este motivo, durante la presente semana, continuarán los desfiles de los emisarios de estos candidatos aspirantes al Senado de la República, quienes los visitarán directamente con los hombres de los maletines para entregarles los recursos que son provenientes de economías subterráneas, para comprarles su conciencia electoral. Considero que, si reciben estos dineros, recíbanlos porque son provenientes de los impuestos que han pagado, pero no voten por ellos. Votemos el próximo domingo por los aspirantes regionales. Defendamos lo nuestro. Mi voto será por María Lucia Villalba Gómez y los invito respetuosamente a que me acompañen con sus sufragios. Es la mejor candidata. Una excelente mujer. Posee un carisma y un liderazgo para defender los intereses del departamento. No nos dejemos engañar por aspirantes foráneos. Primero está el Huila. 


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