Maduro en el banquillo: justicia y pragmatismo geopolítico |
Por: Juanita Tovar Sandino
Lo que hasta hace unos días era una advertencia jurídica de largo aliento se transformó en un hecho de impacto global: el presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, comparecieron ante un tribunal federal de Estados Unidos luego de haber sido capturados en Caracas el pasado 3 de enero y trasladados a Nueva York. El escenario es inédito, no solo por la dimensión penal del caso, sino por lo que revela sobre el giro —calculado y pragmático— de la política estadounidense frente a Venezuela.
Las acusaciones están contenidas en un indictment del Distrito Sur de Nueva York, formulado originalmente en 2020 y posteriormente actualizado tras la captura. En ese expediente se imputan a Maduro los delitos de conspiración para cometer narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a Estados Unidos, conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos, y posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos en apoyo a actividades de narcotráfico. En el mismo escrito, Cilia Flores enfrenta cargos federales vinculados a narcoterrorismo,........