El rigor en las decisiones presidenciales
Por: Jaime Alberto Arrubla Paucar
Sorprendió el Presidente de la República el pasado domingo, cuando en su cuenta “X” escribió: “No puedo dejar de encajar la actitud negativa del procurador con los informes hechos desde inteligencia de conversaciones entre los hermanos Bautista (dueños de Thomas Greg) y De la Espriella intercambiando la devolución del contrato de pasaportes a sus manos, y la promesa, a cambio, de ciertos algoritmos que le aseguren la presidencia a De La Espriella, cuyo vicepresidente es coautor del desastre en que dejó el gobierno Duque las finanzas (…)”
La reacción no se hizo esperar; el Presidente confesando desde su cuenta que se estaba haciendo inteligencia a las conversaciones de uno de los candidatos a la Presidencia de la República, provocó que inmediatamente el candidato afectado y muchos otros actores políticos dedujeran que se trataba de interceptaciones ilícitas a las comunicaciones del candidato, confesadas por el Presidente.
El mismo candidato, luego de afirmar que esa imputación que le hacia el Jefe de Estado era falsa, que carecía de fundamento, que no conocía a los Señores Bautista, dispuso que su equipo de campaña procediera a denunciar el hecho ante la comisión de acusaciones de la Cámara de Representantes.
Resultaron dos hechos graves, que, de ser ciertos, darían lugar a la configuración de delitos; por un lado, que un candidato se encuentre en conversaciones con unos contratistas a cargo de la logistica en el proceso electoral, buscando favorecerse y por el otro, organismos de inteligencia gubernamentales, “chuzando” a un candidato a la Presidencia de la República.
El pasado martes, salió la noticia de que lo que se presentó en realidad, fue un anónimo que llegó a un organismo de inteligencia, dando noticia del hecho, sin fundamentación probatoria alguna y que los trinos presidenciales, se basaron en ello. Inaudito por decir lo menos; si ello fue así, no se explica cómo se puede proceder a denunciar públicamente la comisión de conductas delictivas, sin el más mínimo rigor, sin detenerse a averiguar sobre la procedencia y justificación de tales afirmaciones. No se puede jugar con el prestigio de los candidatos, sin realizar una debida diligencia sobre lo que se va a afirmar sobre ellos.
Pero si en la Presidencia llueve, en la Fiscalía no escampa. La semana pasada se anunció la suspensión de las ordenes de captura de los 23 participantes del “tarimazo”, dentro del marco de la búsqueda de “la paz urbana”, circunstancia que causó indignación en el país, pues es la consagración de la impunidad, en el marco de la política de “la Paz total”. Ahora, sorprende la Fiscalía señalando que han sido revocadas 16 de esas suspensiones, alegando que hubo un vacío informativo en la solicitud que realizará el ejecutivo. La Fiscal señaló: “de verdad que nosotros no nos imaginamos que se hiciera una solicitud de suspensión de órdenes de captura respecto de personas que cumplen condenas” Pareciera que se han puesto de acuerdo Presidencia y Fiscalía para “desrigorizar” sus procederes en asuntos tan delicados.
