Recursos para inversión en Gigante abren el apetito |
Por: Hugo Fernando Cabrera Ochoa
Que el Che Manrique (QEPD) fue un hombre honesto no es materia de debate. Lo fue, sin matices, y así lo reconocen quienes compartieron con él en la vida pública y privada. Tampoco admite discusión su profundo amor por Gigante: sus obras, sus decisiones y su entrega hablan con más elocuencia que cualquier testimonio.
Su primera alcaldía dejó huella. La segunda, marcada por la enfermedad, limitó su capacidad operativa, pero no su visión ni su compromiso. Aun en condiciones adversas, actuó como un ejecutivo serio y un planificador riguroso: organizó la casa, priorizó proyectos y, sobre todo, gestionó recursos. No improvisó. Dejó estructurado un camino.
Y ahí está, precisamente, el punto........