La guerra de los aranceles: Huila en el fuego cruzado |
Hay un dicho viejo que lo resume bien: los pleitos de vecinos son los más bravos. Lo que comenzó como una riña diplomática entre Bogotá y Quito, con acusaciones sobre narcotráfico, guerrilleros cruzando fronteras y exvicepresidentes calificados de presos políticos, se transformó en una guerra comercial que, en apenas tres meses, pasó de un arancel del 30 al 100 por ciento. El epicentro está en la frontera sur, pero las implicaciones llegaron hasta el Valle del Magdalena y las veredas del Huila.
Vale la pena reconstruir el camino. El 21 de enero de 2026, Ecuador activó su llamada tasa de seguridad, un gravamen del 30 por ciento a las importaciones colombianas, bajo el argumento de que Bogotá no hacía lo suficiente para frenar el narcotráfico y la minería ilegal en la zona fronteriza. Colombia respondió con su propio decreto. Ecuador subió al 50 por ciento, luego al 100. Bogotá cortó la interconexión eléctrica, cerró la frontera terrestre al arroz y al banano ecuatorianos, y el 28 de abril formalizó su respuesta mediante el Decreto 0455: un esquema de tarifas diferenciadas para 191 productos ecuatorianos, escalonadas en 35, 50 y 75 por ciento según el grado de producción nacional que Colombia pueda suplir.
Hasta aquí, la historia suena a discordias entre presidentes. Pero hay que detenerse en lo que más importa: la tarifa máxima del 75 por ciento recae sobre el café en........