Huila en campaña: ¿De prometer a planear?
Por: Carlos Yepes A.
En el Huila ya se siente el arranque de las campañas electorales y regresa un ritual conocido: anuncios sueltos, listas de obras, promesas de “gestión” en Bogotá y la palabra desarrollo repetida hasta el cansancio, como si con nombrarla bastara. Pasa la contienda, se enfría la euforia y reaparece la pregunta incómoda: ¿por qué persiste la sensación de estancamiento si el departamento tiene vocación productiva, talento humano y una riqueza natural envidiable?
La pregunta no nace del pesimismo; nace de la experiencia. El potencial huilense se queda, una y otra vez, atrapado entre la falta de continuidad, el cortoplacismo y una relación con el Gobierno Nacional que con frecuencia resulta tibia frente a las prioridades del surcolombiano. El resultado es un territorio que aprende a sobrevivir “con lo que alcance” en cada coyuntura, en lugar de construir una estrategia de largo aliento que ordene inversiones, fortalezca capacidades y conecte oportunidades.
Por eso, a quienes aspiran a representar al Huila en Senado y Cámara, la invitación es a dar un salto de calidad. No vengan a recitar un inventario de promesas: vengan a liderar una conversación regional madura. Diagnósticos sobran; lo que escasea es una ruta articulada con prioridades claras, metas medibles y compromisos verificables. Sin esa ruta, la discusión se reduce a la competencia por el anuncio y no a la disputa por los resultados.
En campaña se comete una confusión que paga caro la región: crecimiento no equivale a desarrollo. Una economía puede crecer y, aun así, sostener........
