Cuando la “emergencia” se cobra en las regiones: el Huila en la línea de fuego |
Por: Carlos Yepes A.
Ayer, martes 27 de enero de 2026, el Congreso volvió a sesionar con una palabra que suena técnica pero que, en la práctica, se siente en el bolsillo de la gente y en la caja de las regiones: la “emergencia económica”. En Bogotá el debate se leerá como una disputa jurídica y política sobre el alcance de los decretos. En los departamentos, en cambio, la pregunta es más concreta: ¿quién termina pagando el ajuste y qué pasa con los servicios que se sostienen con las rentas propias?
El malestar de los gobernadores no es menor ni marginal. Que cerca de veinte mandatarios departamentales, incluidos algunos cercanos al Gobierno, se declaren en “resistencia” no parece una pataleta; parece un síntoma. Y el síntoma es claro: la relación entre el centro y los territorios se ha venido tensando, y la emergencia terminó de abrir una grieta que ya estaba ahí, alimentada por presupuestos apretados, mayores costos de funcionamiento y necesidades sociales que no caben en discursos.
El punto crítico no es solo que el decreto suba y reordene impuestos a licores y cigarrillos durante 2026. El punto crítico es el diseño: los gobernadores alegan que se mantiene un “recaudo base” para los departamentos, pero que el........